6 fertilizantes naturales hechos en casa

Foto: Rachel McKenna

Las plantas más nutritivas, mejor crecen. Hacer su propio abono de jardín es fácil, ecológico y sostenible.

1. Té de estiércol o estiércol

Este té altamente nutritivo nutrirá y regará simultáneamente sus plantas. Para hacer abono, coloque una pala de abono o estiércol de vaca o caballo bien podrido en una funda de almohada vieja. Ata la tapa y sumérgela en un balde de agua de 20 litros. Coloque el balde en un lugar protegido y deje reposar el té durante 10 días.

El té de abono está listo para diluirse con un 50 por ciento de agua.

Al final de los 10 días, retire la ‘bolsita’ de té y coloque una tapa sobre el té rico en nutrientes hasta que esté listo para usar. Coloque el contenido de la funda de almohada en la pila de abono y comience otra tanda de té. Diluya el 50 por ciento de agua después de la aplicación.

2. Té de lombriz

Utilice el líquido que fluye desde el fondo de su granja de lombrices. Técnicamente llamado lixiviado, se puede diluir en agua al color del té y luego usarse para alimentar a las plantas. El té de lombrices contiene muchos nutrientes, incluidos nitrógeno, fósforo, potasio, hierro, calcio y azufre.

3. Té rápido

Cuando no pueda esperar, prepare este té rápido. En una jarra de 4 litros, ponga 3 cucharaditas de té helado instantáneo (lo encontrará en su supermercado local), 1 cucharadita de bicarbonato de sodio, 1 cáscara de huevo molida, ½ cáscara de plátano seca, 1 taza de harina de huesos, 3 cucharaditas de melaza, 1 cucharada de sangre líquida y huesos (o té de abono) y 3 cucharadas de peróxido de hidrógeno (vendido en supermercados y farmacias).

Llenar la jarra con agua, remover y dejar actuar durante una hora antes de usar. Revuelva nuevamente justo antes de usar. El té contiene ácido tánico, que ayuda a las plantas a absorber los nutrientes. Aporta nitrógeno sanguíneo y óseo. El peróxido de hidrógeno es bueno para su uso en jardines orgánicos porque se descompone rápidamente en moléculas inofensivas de oxígeno y agua, ambas beneficiosas para las raíces de las plantas. Todos los demás ingredientes aportan nutrientes.

4. Harina de cáscara de plátano

Enterrar las cáscaras de plátano en el suelo alrededor de las plantas para una liberación lenta de nutrientes. Las cáscaras de plátano agregan potasio y pequeñas cantidades de nitrógeno, fósforo y magnesio al suelo. Los plátanos maduros y enterrados en el suelo son un excelente alimento para las plantas.

Haga un fertilizante de cáscara de plátano remojando una cáscara de plátano en 1 litro de agua durante 3 días. Vierta el líquido filtrado en una botella rociadora y utilícelo para alimentar sus frondosas plantas de jardín.

5. Fertilizante de cáscara de huevo

Agregue calcio al suelo enterrando cáscaras de huevo trituradas. Haga comida de papel orgánico hirviendo 20 cáscaras de huevo en 4 litros de agua durante 5 minutos. Deje que el agua se enfríe durante la noche. Colar y utilizar como alimento foliar o verter sobre el suelo.

6. Té de consuelda

La consuelda es rica en nitrógeno, fósforo y potasio, lo que la convierte en un fertilizante ideal. Como spray foliar, también puede ayudar a retardar el crecimiento de mildiú polvoriento.

Recogiendo hojas de consuelda para compostar el té de consuelda.

Para prepararlo, poner las hojas de consuelda picadas en un balde con tapa y pesarlas con algo pesado. Cubra con agua, vuelva a colocar la tapa y déjela en remojo durante 20 días. Cuando esté listo para usar, diluya al 50 por ciento con agua.

Nadia
Este artículo apareció por primera vez en Nadia: una revista de temporada revista.

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